La Palabra Vivida

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Después del Verdadero Bautismo

2013-11-28

Después del Verdadero Bautismo

La Biblia nos enseña del bautismo, que una vez nos sometemos voluntariamente al mismo, creyendo y comprendiendo verdaderamente su propósito, nos lava de todos los pecados y nos provee el don del Espíritu Santo (Hechos 2:38, 22:16). Un bautismo ministrado de alguna otra manera, y bajo otro propósito que no sea el bíblico, no cumple la voluntad de Dios en nuestra vida. Por lo tanto, no es un verdadero bautismo.

Una vez recibimos el perdón de pecados y el don (regalo) del Espíritu Santo en nuestra nueva vida (resucitada espiritualmente en Cristo) (Colosenses 2:12) estamos entonces equipados por fe para andar en el Espíritu (Gálatas 5:16-17). Con ése don divino, podemos hacerle frente al pecado, y con Su ayuda, no ceder fácilmente ante la tentación.

Aunque después del bautismo, todavía mora en nuestra carne la inmundicia y la concupiscencia (1Pedro 3:21), ya no la resistimos solos únicamente con nuestras propias fuerzas, sino que ahora también contamos con la ayuda del don divino del Espíritu Santo que pone en nosotros un genuino deseo de querer agradar a Dios. El Espíritu de Dios que mora en nosotros, ayuda a nuestro propio espíritu (si lo permitimos) a no ceder fácilmente a nuestra propia concupiscencia y a resistir al diablo, (Santiago 4:7).

"Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido." (Santiago 1:13-14)

Dios no llama a nadie a mal. . . Más bien, somos atraídos por nuestra propia concupiscencia cuando el diablo nos tienta y seduce por medio de la mentira. Pero aún el mismo diablo es permitido por Dios (no enviado, ni ordenado por Él) a tentarnos, porque aún cuando Dios permite que seamos tentados, si prevalecemos contra la tentación, saldremos de la lucha, más fuertes y más santificados.

"Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman." (Santiago 1:12)

"No nos ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no nos dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. Por tanto, amados míos, huid de la idolatría." (1Corintios 10:13-14). . . Vemos también en este texto que existe una muy estrecha relación entre la tentación que nos viene y la idolatría. Debemos entonces huír de todo lo que es idolatría, para evitar al máximo la tentación que busca seducirnos y hacernos caer al pecado.  La idolatría busca desviarnos y alejarnos de la protección de nuestro buen Dios.

Después del verdadero bautismo, estamos equipados con la ayuda del Espíritu Santo por la fe de nuestro Señor Jesucristo, para no ceder fácilmente al pecado. Por eso es muy importante saber, si contamos con el verdadero bautismo.

¿Tiene usted el verdadero bautismo que Cristo ordenó? ¿El bautismo que perdona los pecados y nos da el Espíritu Santo? ó ¿Tiene usted el bautismo denominacional del mundo religioso, el cual no cumple el propósito de Dios?

Por: Julio Ortíz

Para un estudio más profundo acerca de este tema: El Bautismo